<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386</id><updated>2012-02-05T21:22:21.956-08:00</updated><title type='text'>La hija de la lágrima</title><subtitle type='html'>Me gusta contar historias reales y de ficción. Las dejo acá, para que ustedes las conozcan...no les voy a decir cual de ellas viví. Tampoco cuales son las reales o las de ficción. Eso, lo dejo librado a la imaginación del lector.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-573556877103882496</id><published>2009-10-21T05:22:00.000-07:00</published><updated>2009-10-21T05:32:41.927-07:00</updated><title type='text'>Baches en la ciudad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/St7-heWKL1I/AAAAAAAABZE/RT62DXUtp4A/s1600-h/bache.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 266px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/St7-heWKL1I/AAAAAAAABZE/RT62DXUtp4A/s400/bache.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395029254671576914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahora les voy a narrar mi lamentable historia, la que me trajo acá, ¡bah! Sólo una ínfima parte, porque soy un hombre de muchas vidas. Quiero decir, para que me entienda, reencarnaciones. Le comentaba que se fertilizó la idea en mí, cuando decidí (por alguna llamada cósmica) que debía colgar estrellas en mi árbol de navidad. Así comenzó mi peregrinar por las calles de la ciudad. Fue duro, muy duro. La metrópoli gardeliana está llena de baches, trampas mortales para locos, súcubos que se esconden en las trastiendas; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;siempre esperando el momento apropiado para atacarnos. Perdón, no me quiero ir del tema, pero a veces es mejor aclarar o recordar lo que rezuma mi mente. Me doy cuenta que usted no es el típico matasanos con mirada grave pero ausente, cuyo ojo refulge y se enciende ante una persona cuerda con exceso de realismo urbano, porque sólo yo veo los súcubos, no creo que usted pueda…¡bah! La idea no es mortificarlo tampoco, pero sepa, que algún letrado asesino de ideas, o como usted, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;matasanos de profesión, deberá ser mi vocero oficial por si algún bache me succiona y los súcubos me acechan.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando decidí colgar estrellas en mi árbol de navidad, sólo estaba poseído por esa idea;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;me enceguecí y accioné mi cuerpo para equilibrarlo con ese deseo casi impoluto y mágico, como suelen ser los deseos navideños. Me emperifollé lo mejor que pude, aunque los milagros no existen y tengo que lidiar con esta caripela infernal; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;será uno de los motivos por los cuales me siguen los súcubos. Creerán que fealdad es sinónimo de fertilidad, no sé, ¡bah! otra vez me voy de rosca…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me repetí tanto la palabra “Estrella” que no se me ocurrió otra más que Isabel Sarli, &lt;st1:personname productid="la Coca" st="on"&gt;la Coca&lt;/st1:personname&gt;, la pulposa, la diosa. Tener esa estrella en mi árbol sería una bendición. Así salí, bobalicón, excitado como un infante cercano a su primera polución, cuasi-enamorado de la pulposa Sarli, delirando por su boquita fruncida del color de las fresas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Estuve meses esperando. Nada estaba improvisado o librado al hado, todo lo contrario. Yo había pergeñado maquiavélicamente todos mis movimientos estudiando los de ella. &lt;st1:personname productid="la Coca" st="on"&gt;La  Coca&lt;/st1:personname&gt; tenía que filmar unas escenas para su exquisita y bizarra película, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;sin Armando, ni Víctor Bo. Esta vez, el director era un gay con muy buena onda y capital, que adoraba tanto como yo las voluptuosas formas poco convencionales de &lt;st1:personname productid="la Coca" st="on"&gt;la Coca&lt;/st1:personname&gt;, eso me mataba, porque soy muy vulnerable a su belleza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bueno, así me fui metiendo en el teatro Arlequino, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;por una vieja ventana desde un pasillo de conventillo donde se vendía vino patero en damajuana, absolutamente ilegal; &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;que era embotellado en la cocina por tres generaciones de mujeres sin hombres; eso me hizo sospechar que podría tratarse de súcubos encubiertos. La ventana estaba a bastante altura, pero ya tenía resuelto como escalar hasta allí. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A pesar de que esas mujeres me intimidaban bastante, sé que me espiaban, pero&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;igual me dejaban hacer lo mío sin interrumpirme. Estoy seguro que disfrutaban hasta el orgasmo las muy &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;brujas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Trepé por una maceta gigante de Ficus, hasta el techo de chapas de la cocinita, y ya tenía preparada la soga con el gancho. Sólo debía embocarlo en una grieta y trepar. También había ensayado miles de veces, incluso en&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el mismo lugar, con la excusa de comprar&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;vino patero. Llegué a ir tres veces en la misma semana, al punto que casi me convierto en paterodependiente; es el día de hoy, que sueño que estoy bebiendo ese elixir sucubiano. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El gancho quedó firmemente agarrado y subí sin dificultad la alta pared lateral del teatro. La ventana no fue un obstáculo ya que siempre estaba abierta y era enorme;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;daba a un salón donde se enseñaba actuación y danza. De ahí en más todo era demasiado simple. Bajar la escalera hasta el primer subsuelo donde estaban los camarines y esperar a que &lt;st1:personname productid="la Coca" st="on"&gt;la Coca&lt;/st1:personname&gt; entrara para descansar,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;porque era &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;el único momento en el cual nadie la acompañaba…le dije que tenía todo pergeñado, ¿o no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Soy una persona muy paciente, pero paciente de paciencia&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;¡no se confunda! Yo no estoy enfermo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Así pasaron horas hasta que escuché su suave voz acercándose cada vez más, y luego el ruido chirriante de la puerta al abrirse. Despidió a sus dos secretarias y al&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;wilderiano y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;bizarro director, y se recostó en el sillón&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;como solo una reina puede hacerlo; acomodando su cabellera enrulada y renegrida. Yo espiaba desde un biombo con estampado de dibujos japoneses de geishas y pavos reales con sus colas desplegadas. Vi como su pecho majestuoso se elevaba y bajaba serenamente al compás de su respiración; entonces me fui acercando casi sin tocar el suelo, levitando hacía ella: la diosa, la reina. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando estuve próximo a su rostro aterciopelado, ella abrió los ojos gatunos, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y aterrada gritó. Intenté acallarla suavemente, pero en ese momento vi sus garras;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;sus uñas largas y ganchudas, y comprobé que mi Coca también era un súcubo, ¡vade retro Lilit!&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;pulposo y bello súcubo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Bueno, el resto usted ya lo sabe, y le confieso que soy el que tiene amenazado a Macri con las cartas explosivas, &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;para que termine con los baches de la ciudad, así los súcubos se mudan a otras metrópolis, ¡he dicho! &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                                                       &lt;/span&gt;Fin&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Glosario&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Súcubo&lt;/u&gt;: Según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma forma de mujer guapa para seducir a los hombres y robarles su energía. Coleccionan el semen de los hombres con los cuales durmieron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Baches&lt;/u&gt;: hoyo que se hace en el pavimento de calles y caminos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Emperifollar: &lt;/u&gt;arreglar, adornar&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Caripela:&lt;/u&gt; del lunfardo, léxico porteña, cara, rostro&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Isabel Sarli&lt;/u&gt;: Conocida como “Coca”, Artista argentina, actriz de películas eróticas en las décadas del 50, 60, 70 hasta principios del 80. Fue pareja del cineasta Armando Bo hasta su muerte. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;vino patero&lt;/u&gt;: vino casero&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;u&gt;Macri&lt;/u&gt;: Intendente de la ciudad autónoma de Buenos Aires&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: monospace; font-size: 13px; white-space: pre-wrap; "&gt;&lt;div class="bgtags"&gt;Blogalaxia Tags: &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/buenos+aires" rel="tag"&gt;Buenos Aires&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/baches" rel="tag"&gt;Baches&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/sucubos" rel="tag"&gt;Súcubos&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/demonios" rel="tag"&gt;Demonios&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/isabel+sarli" rel="tag"&gt;Isabel Sarli&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/macri" rel="tag"&gt;Macri&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-573556877103882496?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/573556877103882496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=573556877103882496&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/573556877103882496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/573556877103882496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2009/10/baches-en-la-ciudad.html' title='Baches en la ciudad'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/St7-heWKL1I/AAAAAAAABZE/RT62DXUtp4A/s72-c/bache.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-147425496630977808</id><published>2008-07-15T11:17:00.000-07:00</published><updated>2008-07-16T05:37:31.363-07:00</updated><title type='text'>Monólogo de un día cualquiera (pensamientos encadenados de Claudia)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace calor. No soporto las altas temperaturas. En éste momento quisiera estar en el polo con los pingüinos, congelarme bien, no sentir nada…debe ser la edad, ¿estaré por entrar a…? Ni siquiera puedo pensar en esa palabra… me siento tan joven, tan plena, con tanto para dar y recibir (¿?). No, simplemente es el calor, la piel que se pone pegajosa,¡uf!&lt;br /&gt;Me encanta mirar el parque por los amplios ventanales, ver las rosas abrirse a la vida (Pensamiento poético positivo)…odio al perro que levanta su estúpida pata y las orina, ¡Fuera perro boludo! ¡Te voy a castrar!...las palomitas bajan y picotean algo entre el pasto, que por cierto está bastante crecido. Eso me recuerda que tengo que llamar al jardinero (a Roque no porque es un chanta*)…Los chicos duermen por suerte, hay que ver cuanto dura. Apenas abren los ojos empiezan a pelear, tienen una obsesión por las peleas, les gusta inventar nuevas patadas e innovar la técnica de las artes marciales…mejor que las bestias no intenten practicar conmigo, ¡No!... ¡Con la nena no!...no es de goma pobrecita.&lt;br /&gt;Cita, mi gata, me mira desde su almohadón. Tiene una oreja parada y la otra inclinada. Si pudiera hablar me pediría que tome alguna medicación, así me dejo de gritar y de interrumpir su sueño. Pensá loca, pensá; me lo dice con su mirada sensual de gata vieja y con varias guerras entre techos, balcones y azoteas.&lt;br /&gt;Me está dando vueltas una idea en la cabeza… ¿Y dónde sino? Aunque a veces creo que las pateo, o las dejo pasar. Quizás consiga una historia de verdad, una que me llegue profundamente, una en la que pueda expresar todo lo que tengo guardado. Quiero que sea simple, monocorde, pero profunda, tal cual soy yo… obvio que lo digo por profunda, no por simple y monocorde. Porque pensándolo bien, lo simple y monocorde debe ser muy aburrido, y yo puedo ser cualquier cosa, menos aburrida (eso creo). Soy un pequeño volcán que amenaza con una erupción, pero que permanece tranquilo, o en aparente calma.&lt;br /&gt;Calma es lo que piden en los programas de chimentos. Últimamente no se puede mirar la TV, cada vez que la enciendo hay alguno cuyo conductor se las pasa hablando de Nazarena Vélez*, si se le rompió la tanga o culote, si tuvo un accidente con una columna o el puño de un amante, que si la echaron del teatro, que si se agarró de los pelos con la otra vedette por el cartel, que si le sacó el novio a alguien, y no sé cuantas pavadas más…jamás un programa cultural que explique el uso del oxímoron en la literatura, su influencia en la poesía contemporánea, o algo actual y preocupante como las inundaciones, y diversos desordenes climáticos que surgen de la deforestación del impenetrable chaqueño. No, seguro que Nazarena sólo sabe de penetraciones, de impenetrable nada…la verdad, tampoco me gustan las novelas, pero ¿de dónde sacan esos especimenes masculinos? Todos de pelo largo, bronceados y de ojos negros sensuales, luciendo una musculosa muy sudada que deja ver un cuerpo que posiblemente sirva para estudiar el aparato muscular completo, ¿para qué recurrir a los dibujos despellejados de los libros de anatomía? ¡Miren una novela mexicana!…bueno, después de todo soy humana y tengo mi corazoncito…Si, soy humana, a pesar que intento llenar mis pensamientos de cosas superficiales, para no hacer lo que de todos modos haré. Porque soy una eterna hurgadora de mi subconsciente, porque cuando empiezo con la máquina no paro. Mis pensamientos son como las fichas de dominó en fila, basta que caiga una para que caigan todas.&lt;br /&gt;Hace un rato empecé a escribir un poema para Alejandra, seré una más del montón que se atreve a escribirle a alguien tan lejana e inalcanzable. Es que ella en su profundo desamparo y con su inagotable talento me llenó el corazón de metáforas, y también de preguntas, vacíos, y paréntesis. Lo titulé “Algún poema” y dice: “Algún poema te alcanzará, te tomará por sorpresa como la incipiente tormenta. No el manojo de palabras que caen salvajes por crepitar en tu boca. Ni siquiera las manos rojas de amapolas…El verbo, la raíz, el principio. Aquella metáfora que no encontraste. Alejandra murió y la tela se rajó. ¿Quién podrá ahora unir los pedazos?... ¿Algún poeta despechado? ¿Las cenizas desparramadas de un amor?… ¿quién? Bueno hasta acá llegué, no sé si sigue. Hoy al menos no. Tengo el cerebro hecho un nudo. A veces estoy tan sensibilizada, tan en carne viva, que me duele todo. En especial ese espacio dónde late el corazón, el músculo cardíaco; pero no es esto lo que sangra, es el espacio que lo contiene, y dónde se puede sentir el vació doloroso de la angustia. No, no soy una persona triste, todo lo contrario. Será por eso que cuando palpo el dolor ajeno tan íntimamente, lo sufro. Es como un virus invasor…igual que estos mosquitos que no paran de torturarme las piernas, vaya a saber con que vecinos estuvieron entreteniéndose, y ahora vienen a joder acá… ¡Que asco!&lt;br /&gt;No quiero relajarme porque me entra el sueño y no me gusta dormir, últimamente tengo una pelea a muerte. Me acuesto muy tarde y me levanto temprano. Me gustaría dormir todo el verano(otra contradicción), así como los osos lo hacen en invierno…si dormir en invierno es invernar, en verano ¿es veranear?&lt;br /&gt;Odio la playa. Debo ser una de las pocas ridículas que van con el libro y vestidas, hasta con zapatillas, para evitar lo más posible el contacto con la arena. Me ubico bajo la sombrilla, me pongo los anteojos, novela en mano y de pronto toda esa gente con poca ropa que se sumerge en las aguas heladas del Atlántico, desaparece para siempre de mi vista y de mi cabeza. Me mezclo entre los personajes, los analizo, pienso que tal vez si no hubiese estado tan distraída con la casa y los chicos, podría haber conseguido una historia así de maravillosa… creo que esto lo pensamos todos los que escribimos, porque por suerte mantenemos la alegre esperanza juguetona de querer ser reconocidos como escritores. No creadores de best seller, ni eruditos intelectuales, solo “escritores”.&lt;br /&gt;Bueno, voy a tratar de poner a funcionar la máquina, quizás se me ocurra algo interesante que contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*chanta, tipejo astuto que sabe sacar partido de cada situación, mentiroso, embustero, fanfarrón, cartón pintado.&lt;br /&gt;*Nazarena Vélez, actriz, vedette, más cerca del escándalo que del talento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-147425496630977808?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/147425496630977808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=147425496630977808&amp;isPopup=true' title='70 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/147425496630977808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/147425496630977808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/07/monlogo-de-un-da-cualquiera.html' title='Monólogo de un día cualquiera (pensamientos encadenados de Claudia)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>70</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-1916381828644132828</id><published>2008-06-24T10:06:00.000-07:00</published><updated>2008-06-24T10:18:42.508-07:00</updated><title type='text'>Las pesadas de la danza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todos los fines de semana, durante la temporada de verano, repetía la misma rutina. Tomaba el tren desde Constitución a Mar del Plata; a veces solo, otras acompañado por algún amigo.&lt;br /&gt;Después de un tiempo, como estaban acostumbrados a vernos en el andén, encontramos la forma de no sacar pasajes; por supuesto habíamos armado una estrategia. Llegábamos a última hora, cuando el tren estaba por salir; entonces corríamos hasta el vagón agitando un boleto falso que jamás revisaban, porque como dije antes, estaban acostumbrados a vernos y nunca hubo problemas. Cuando venía el guarda lo arreglábamos con algún dinero y asunto terminado. Con el tiempo, no hizo falta.&lt;br /&gt;Un día, después de una falla mecánica, quedamos varados en un pueblito durante cuatro horas. Salimos a caminar para conocer y estirar las piernas. A los diez minutos, ya habíamos recorrido todo. Hacía mucho calor, alrededor de 33º, y la humedad era aplastante, entonces buscamos un Bar o algo parecido en ese pueblo de cuatro manzanas. Lo encontramos en la esquina, por supuesto, como en todo los pueblos de este país; en frente estaba la plaza, cruzando, la iglesia, la comisaría y la escuela. Resultaba más que obvio que ese era el único bar.&lt;br /&gt;El guarda, sentado en una de las dos mesas del lugar, nos vio y agitó la gorra. Ese día yo había viajado solo con Fatiga, un eximio conocedor de bebidas blancas. Nos quedamos en la misma mesa con el guarda, que ya se lo veía un tando colorado y no precisamente por el calor externo, sino por el fuego sagrado de los brebajes con graduaciones no inferiores a los 90º. Nos tomamos hasta la humedad del ambiente. Yo, solamente cerveza, el guarda y Fatiga, ginebra. Después escuchamos la sirena del tren y salimos casi corriendo, no sin antes pagar la cuenta; gesto que, por la incipiente borrachera, produjo un exagerado agradecimiento de parte del guarda.&lt;br /&gt;Desde ese día, dejamos de pagarle y, como si fuera poco, empezó a reservarnos asientos no vendidos. Nos salió redondo.&lt;br /&gt;Desde que subimos hasta que bajamos, Fatiga durmió por los efectos de la ginebra; al guarda lo veía cada tanto caminando tambaleante y resultaba poco creíble que fuera por los movimientos del tren.&lt;br /&gt;Mi aburrimiento no duró mucho, porque mientras me tomaba unos mates, sentí una mirada penetrante que provenía del asiento paralelo al mío.&lt;br /&gt;Me topé con unos ojos verdes que daban vértigo. Se me ocurrió convidarle mate, y así comenzamos la charla. Me dijo que viajaba a Mardel y que allí se encontraría con unas amigas, con quienes había formado una banda: “Las pesadas de la danza”. Luego me mostró el vestido que iba a lucir su amiga, una tal Crisha, en la presentación. Sacó de un pequeño bolso, la diminuta prenda que era de una sola pieza, como un tubo elastizado en capas; la primera de una tela satinada color natural, la segunda, me dejó con la boca abierta; se trataba de hojas unidas que formaban una especie de red o tejido, las hojas eran de marihuana, y la tercera capa, de tela transparente que dejaba ver la red de hojas perfectamente।&lt;br /&gt;Le dije que me parecía bonito y muy original. Entonces ella me invitó a que fuera con mis amigos, esa misma noche al Torreón. Le pregunté qué tipo de música hacían, respondió que era una sorpresa.&lt;br /&gt;El Torreón estaba colmado de gente. El ambiente que se había formado me parecía similar al de los bailes de la facultad de medicina; jóvenes muy formales y con cara de aburridos. La mayoría de los presentes tarareaba las canciones de Roque Narvaja y Sergio Denis. Cuando mis amigos y yo empezábamos a dormirnos, aparecieron en el escenario y cada una se acomodó con su instrumento.&lt;br /&gt;Se escuchaban algunas risitas sofocadas, y otras estridentes al ver el atuendo de las chicas; Crisha tenía el vestidito que vi en el tren, la chica que había conocido y que se había presentado como Dulula, estaba vestida como Cervantes, y la otra parecía muy formal con un vestido negro, hasta que se dio vuelta y el murmullo fué generalizado. El vestido que parecía formal, de espalda estaba sostenido por varias tiras horizontales en todo su largo; el detalle es que no llevaba ropa interior, por lo tanto de atrás lucía desnuda, sólo cubierta por esas tiras de aproximados dos centímetros de ancho y a una distancia de veinte, entre una y otra. Nos dolía el estómago de tanto reírnos, pero no eran muchos los que nos acompañaban.&lt;br /&gt;Al rato, afinaron los instrumentos, con movimientos teatrales, exagerados, hasta incluso Crisha moduló la voz, haciendo ejercicios para calentar la garganta, y arrancaron con una música tipo ranchera, que decía: “Vamos a cantar esta ranchera…con el pene afuera…con el pene afuera…mire señora, cuide a su hija, porque le gusta mucho…” Antes de agregar a la letra el sinónimo más vulgar de la palabra pene, habían aparecido los organizadores del evento, y dieron por terminada la presentación de “Las pesadas de la danza”&lt;br /&gt;Salimos llorando de tanto reírnos. Las ayudamos a cargar los instrumentos; ellas, lejos de estar ofendidas, estaban muy contentas con la repercusión que tenía la banda a lo largo de toda la costa Atlántica. No entendíamos nada, hasta que Crisha nos explicó que ese era el objetivo que buscaban: La reacción, y que se llevaban una experiencia muy enriquecedora a nivel social.&lt;br /&gt;Nos despedimos con la promesa de encontrarnos en Buenos Aires.&lt;br /&gt;El destino quiso que la promesa se cumpliera muchos años después: Estaba en un bar de la calle Corrientes, cuando vi a Crisha en una mesa cercana a la mía. Enseguida me reconoció y, apuntándome con un dedo casi esquelético, me dijo que yo era un testigo de “las pesadas de la danza”&lt;br /&gt;Me contó que estaba escribiendo un libro sobre su vida, con reportajes, fotos, y que quería que participe dando testimonio de la locura de esa época. No la vi bien, daba el aspecto de una mujer con alguna enfermedad Terminal, muy delgada.&lt;br /&gt;Sentí pena y ternura por ella, tan loca e infantil. Luego me enteré que fue la esposa de un músico vernáculo muy famoso, ya fallecido&lt;br /&gt;Nuevamente al despedirnos, prometimos reunirnos por el tema del libro. Esta vez, el destino se olvidó de hacernos cumplir la promesa.&lt;br /&gt;Lo leí un día en un pequeño anuncio que hacía referencia al aniversario de la muerte del mítico músico de rock y al reciente deceso de Crisha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="bgtags"&gt;Blogalaxia Tags: &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/relato" rel="tag"&gt;Relato&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/recital" rel="tag"&gt;recital&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/arte" rel="tag"&gt;arte&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-1916381828644132828?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/1916381828644132828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=1916381828644132828&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/1916381828644132828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/1916381828644132828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/06/las-pesadas-de-la-danza.html' title='Las pesadas de la danza'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-2741247847191489944</id><published>2008-05-14T17:37:00.000-07:00</published><updated>2008-06-04T19:55:30.627-07:00</updated><title type='text'>Breve crónica de mis amores con Peter</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200398066735144850" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/SCuGfSJgX5I/AAAAAAAAAjs/sXhOFFS_KII/s200/4159%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finales de los ´70, Ramos Mejía. Música Disco en su esplendor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos por la noche en “For Export” eran un clásico. Antes le decían boliche, luego Disco. Yo empezaba a conocer ese mundo extraño de luces de colores, bolas brillantes, y ropa haciendo juego. Recuerdo que me pasaba horas frente al espejo trenzándome el pelo, para que me quede una especie de escoba eléctrica en la cabeza. Me ponía mis pantalones brillosos, me pegaba una estrellita en el pómulo y feliz hacia la Disco…En ese tiempo me partía la cabeza Peter Frampton, con su tema “Nena me gusta tu forma” y ver a ese ángel rubio mover su hermosa cabeza nos dejaba a todas sin aliento. Él se sabía aprovechar de eso, y la movía a cada rato mirando tiernamente a su público repleto de féminas que se lo querían comer. Yo por supuesto, moría de amor por Peter, soñaba con encontrarlo al doblar la esquina. Pero claro, el pequeño detalle es que él vivía en un país y yo en otro, además él era un cantante famoso y yo una chica de barrio, y como si fuera poco contaba con algunos años más que yo, y… conclusión: las posibilidades de encontrarlo eran nulas, a pesar de contar con una mente fantasiosa, voladora y delirante.&lt;br /&gt;Un domingo de tantos veo entrar al boliche a un muchacho alto, rubio, hermoso, sus bucles dorados al viento, como en un sueño…me enamoré a primera vista, y se produjo el milagro, él también se fijo en mi, no se si fue porque vio mi cara embobada de enamorada o porque le había pasado lo mismo; en realidad eso carecía de importancia. Me sacó a bailar, yo me desarmaba. Lo miré en detalle. Era Peter, un Peter argentino de bucles dorados. Tenía ganas de pedirle que sacudiera la cabeza como el Peter original. Lo seguí mirando, y si, tenía los labios rojos y sensuales, la piel tersa y blanca; y al sonreír, mostraba sus hermosos dientes perfectos. Nos besamos, muchas veces, todo hermoso como un sueño del cual no quería despertar, pero llegó el momento de marchar. Prometimos vernos al domingo siguiente.&lt;br /&gt;Al otro día todo el colegio sabía que el Peter Argentino era mi novio. Me pasé buscando y eligiendo cuidadosamente la ropa que llevaría en el próximo encuentro.&lt;br /&gt;Soñé como nunca. Que el falso Peter me cantaba “Nena me gusta tu forma” hasta que moría de amor…y el domingo que nunca llegaba, y no llegó…&lt;br /&gt;Estaba tan distraída pensando en él, que esa semana me saqué varios aplazos y mi mamá no me dejó salir por un tiempo.&lt;br /&gt;Esperé pacientemente el momento en que ella me levantara el castigo, estudiando como loca, impulsada frenéticamente por ese amor desbocado hacía mi Peter. El día llegó y fui volando a la disco en busca de mi amor. Lo busqué con el corazón en la boca, sufriente como la protagonista de una telenovela mexicana, pero sobrevino la tragedia…&lt;br /&gt;Mi Peter, mi adorado Peter Frampton de bucles dorados, ya no tenía bucles; en su lugar una pelada horrible que le hacían ver una cabeza fea y con varias cicatrices, y un uniforme…¡¡¡no!!! Se había hecho militar. Sentí que la bola de espejitos de la Disco, se me caía en la cabeza. En ese mismo instante mi amor por él terminó…se esfumó junto con sus bucles dorados. &lt;/DIV&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-2741247847191489944?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/2741247847191489944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=2741247847191489944&amp;isPopup=true' title='110 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2741247847191489944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2741247847191489944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/05/mis-amores-con-peter.html' title='Breve crónica de mis amores con Peter'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/SCuGfSJgX5I/AAAAAAAAAjs/sXhOFFS_KII/s72-c/4159%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>110</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-1420489944252175861</id><published>2008-04-04T11:49:00.000-07:00</published><updated>2008-04-04T12:35:06.932-07:00</updated><title type='text'>El delantal (Publicada en la antología "Cuent@me.com")</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El delantal&lt;br /&gt;Recuerdo muy bien esta fotito y aunque nunca la había visto antes, tengo esa escena grabada en la memoria.&lt;br /&gt;Pasaron muchos años. El tiempo no ha sido cruel, pero me ha modificado rotundamente. Es obvio que ya no soy esa criatura hermosa y estúpida, siempre maquillada esperando al hombrecito de la casa para atenderlo, juntar sus desperdicios, soportar su mal humor. La niña boluda que se viste de postre sofisticado, y que el bruto maridito se lo come como si se tratara de un pedazo de queso y dulce.&lt;br /&gt;La foto marcó un antes y un después en mi vida. Ese día fue la liberación, la independencia, el nueve de julio, el veinticinco de mayo…el fin de la represión.&lt;br /&gt;Ya venía molesta desde la semana anterior, pero ese día, cuando a último momento me dijo que llegaría a casa con unos amigos sin importarle nada mis planes de ir al cine, decidí que me tenía cansada y que nada podía cambiar el hecho de que yo hubiera enviudado en mi mundo interior; un mundo desconocido por él.&lt;br /&gt;El flash se disparó en el mismo momento en que alguien me llamaba y una mano desconocida tomara la foto. Tenía el delantal puesto sobre un hermoso modelito que me había diseñado mi amiga Julia, y que por supuesto no quería estropear. Pero al fin de cuentas, del vestido no quedó nada, sólo la foto del estúpido delantal…el estúpido delantal que me representó en todos esos años de infelicidad, una especie de picana de tela verde con el aplique de una manzana de plástico partida al medio. Horrible y cruel muestra de la represión, del deterioro de las ideologías, de los sofismas en los que caemos las mujeres que necesitamos realizarnos como tales, y todas esas teorías aburridas y arcaicas que los cromagnon nos metieron en el cerebro.&lt;br /&gt;Mientras sentía que mi cabeza giraba, el flash se volvió a disparar, pero no sé si hubo una segunda foto, tal vez mi misma mano al manotear la cámara, la malogró.&lt;br /&gt;El fotógrafo no pertenecía al grupo de sus amigos. Por lo que me pareció de muy mal gusto que me tomara fotos sin conocerme. Se lo hice saber en el mismo momento que le tapé la lente de un manotazo. Entonces me pidió disculpas, y dijo que no pudo evitar la tentación porque le parecía una mujer hermosa.&lt;br /&gt;Ese fue el último día que dormí en esa casa, con ese marido. Aproveché que estaba furioso de celos, cuando me vio en una situación confusa, para volar. ¿Celos? Bueno, de alguna manera hay que llamar a esa especie de reacción de macho cabrío manoseado.&lt;br /&gt;Al fotógrafo lo vi durante algunos meses, mientras fuimos amantes. Cuando él empezó a buscar otros delantales, simplemente escapé.&lt;br /&gt;Ahora los hombres son seres pasajeros en mi vida, ocasionales acompañantes, nada más.&lt;br /&gt;Finalmente me convertí en la líder del movimiento de los derechos de la mujer oprimida; no me gusta la palabra feminista porque suena parecido a machista. Sólo mujeres liberadas.&lt;br /&gt;Sobre quién envió la foto, no sé nada, porque después del escándalo que se armó ese día, cuando mi ex me vio besándome desaforadamente en la cocina con el desconocido fotógrafo, la cámara fue arrojada de un lado para el otro y nunca más supimos de su destino. Igual no tiene importancia. Supongo que crear misterio e intrigas alrededor de la foto, no es más que otra actitud machista que el enemigo utiliza para querer someter; recordándome que alguna vez fui portadora de un rostro maquillado y de un delantal verde con una manzana de plástico partida al medio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-1420489944252175861?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/1420489944252175861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=1420489944252175861&amp;isPopup=true' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/1420489944252175861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/1420489944252175861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/04/el-delantal-publicada-en-la-antologa.html' title='El delantal (Publicada en la antología &quot;Cuent@me.com&quot;)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-2679035733884004903</id><published>2008-02-18T05:53:00.000-08:00</published><updated>2008-02-18T05:59:45.079-08:00</updated><title type='text'>El beso (cuento publicado en la antología "Cuent@me.com")</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Podría decirse que ayer fue el día que me cayó la ficha, que reaccioné, y seguramente no fui la primera en enterarme de semejante bajeza y traición. Porque cada vez que se engaña a una mujer, la engañada es la última en enterarse, según el saber popular. Para mí sonaba a frase hecha. Ahora compruebo que es verdad, que soy el penúltimo orejón del tarro. El último fue mamá.&lt;br /&gt;Como todos los jueves fui a lo de la vieja para almorzar. Hicimos lo de siempre, comer como bestias, tomar el clásico malbec y luego el cafecito con coñac. Cuando tiene alegría etílica, la vieja comienza con mi infancia, sigue con la adolescencia, para terminar renegando de su soledad, de que sólo le dedico un día a la semana, y que Daniela no viene nunca. Luego llora un rato y después de dormir la siesta se le pasa la tristeza.&lt;br /&gt;Hubiese preferido toda esa perorata, pero no fue así, porque cuando llegó a la adolescencia se puso contenta. Me habló de una foto que había rescatado de lo de Mercedes, mi amiga de toda la vida y madrina de Daniela, mi hija.&lt;br /&gt;La cosa es así: Mi vieja se encontró con la mamá de Mercedes, en el súper, y la invitó a que pasara por su casa porque estaba Mercedes con su hijo Valentín. No llegó a verlos, pero se quedó a tomar un café. Se ve que el nene se puso a jugar en la biblioteca y le dejó todos los libros tirados, entonces mi vieja que tiene la maldita costumbre de acomodar el desorden de cualquiera que se le cruce en el camino, los levantó y alineó en los estantes. Mientras lo hacía, vio que de uno de los libros asomaba la foto. Una de la época de la secundaria en la que estábamos Eduardo y yo besándonos.&lt;br /&gt;Mi vieja pensó que si se la llevaba nadie la iba extrañar, total, ¿a quién le podía importar la foto de una parejita besándose?&lt;br /&gt;Entonces se la metió en la cartera.&lt;br /&gt;—Ahora te la traigo. — Me dijo— Sabés que te reconocí por la boina…esa que te tejió tu abuela y que te quedaba bien con la blusa rayada…te acordás que siempre te la ponías…acá la tenés en la foto, que pena que saliste de espaldas…mirá.&lt;br /&gt;Me llevó apenas un segundo darme cuenta que la de la foto no era yo, sino Mercedes. El que estaba con ella sí era mi novio, actual marido y padre de Daniela…el mismo que estaba en la foto besando a mi amiga Mercedes, madrina de mi hija Daniela, futura ex amiga y ex amante de mi futuro ex marido…&lt;br /&gt;No podía creerlo y, mientras trataba de entender todo lo acontecido, mi madre insistía en lo bien que habíamos salido en la foto, y hasta se preguntó por qué ella la tenía en su poder.&lt;br /&gt;—Mamá, —le grité en la cara — ¿no te das cuenta que no soy yo?&lt;br /&gt;—Dale, si te reconocí por la ropa…mira bien —me dijo con los anteojos en la punta de la nariz. — No me vas a decir que ese no es Eduardo.&lt;br /&gt;Y mientras ella seguía con la foto, alejando o acercándola según los lentes que se probaba, yo repasaba mi memoria y sabía con seguridad que en reiteradas oportunidades le había prestado esa blusa y la boina a Mercedes.&lt;br /&gt;—Nena, —me dijo la vieja de lo más convencida — Me parece que tenés que ir al oculista. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-2679035733884004903?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/2679035733884004903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=2679035733884004903&amp;isPopup=true' title='59 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2679035733884004903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2679035733884004903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/02/el-beso.html' title='El beso (cuento publicado en la antología &quot;Cuent@me.com&quot;)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>59</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-5980992477815930352</id><published>2008-01-05T04:55:00.000-08:00</published><updated>2008-01-05T05:02:31.213-08:00</updated><title type='text'>Regina (Final)</title><content type='html'>Una pareja poeta-futbolero me dijo que tenían un dato bastante importante. Habían hecho amistad con una mujer que trabajaba en la empresa de limpieza, que justo es la misma en los tres teatros. &lt;br /&gt;Fany, así se llamaba, era la encargada de limpiar el sector del escenario y el subsuelo; justo el lugar dónde se desarrolló la tragedia.&lt;br /&gt;Comentó, como al pasar, que la noche anterior estaban  reparando algo allí abajo. No sabía qué;  pero el ruido era ensordecedor, y ella en ese momento se había molestado mucho porque acababa de barrer y le llenaron todo de aserrín. Ese día no estaban ni los encargados, ni el personal de mantenimiento.  Además nadie le había informado la presencia de trabajadores carpinteros a esas horas de la noche. Tampoco estaba asentado, pero como no era la primera vez que ocurría, lo dejó pasar. Al otro día sucedió la desgracia en la primera función, y cayeron esas piedras gigantes que destrozaron autos, toldos y las marquesinas de los teatros.  Con semejante ajetreo, porque había que levantar vidrios y restos, más la cantidad  de cosas tiradas en la vereda del teatro, nadie se acordaba de los carpinteros.  &lt;br /&gt;Si unímos estos hechos con los anteriores, ya sea los dichos del petiso, como lo sucedido con el colorado y el gangoso en el bajo, y le sumamos lo investigado en principio por la policía, tenemos sin duda un crimen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las poetisas se había ofrecido para seducir al colorado, en vista de que el petiso y yo estábamos marcados. Dijo que le serviría de material para escribir, que lo tomaba como una investigación profesional, pero yo sabía que la movilizaba su sensibilidad.  Por lo tanto no iba a ir acompañada por ningún futbolero, que si su compañero quería  podía marcarla de cerca,  pero jamás interferir en el idilio. Al futbolero no le gustó para nada la idea liviana de la poetisa, pero no le quedaba opción. Él sabía que las mujeres de ese grupo estaban liberadas y que eran, en extremo,  sensibles a las historias de amor. Por lo tanto estaba dispuesta a llegar hasta dónde sea para saber la verdad.&lt;br /&gt;Esta actitud confirmó el grado de compromiso que asumieron con mi  trágica historia de amor.  Sobre todo el futbolista, que se despojó de su machismo, al permitir que la poetisa intentara utilizar sus encantos femeninos para obtener información del colorado. Ambos me conmovieron hasta las lágrimas, en los peores momentos de mi vida había conseguido amigos dispuestos a dar lo que sea para aliviar mi dolor.&lt;br /&gt;El segundo intento con el colorado se había puesto en marcha. La poetisa no perdió tiempo. Comenzó achicando distancias. Se ubicó cerca de su mesa, y si llegaba primero, la ocupaba. Entonces,  él se sentaba en la más cercana, y ella aprovechaba para pedirle fuego, o para pasar muy cerca y rozarlo.&lt;br /&gt;La poetisa tenía una sonrisa muy seductora y sabía como usar sus encantos. El colorado, a pesar de lo osco y distraído, no tardó en advertir su presencia y mordió el anzuelo. El futbolero desde un rincón se comía las uñas, pero se bancó todo como un duque.&lt;br /&gt;Hablaban de cosas insignificantes. Ella no quería apabullarlo con sus conocimientos, era fácil de advertir la precaria educación del colorado, que apenas había terminado la primaria. Trataba de ser lo más corriente posible en sus apreciaciones para que pudiera seguirla sin problemas.&lt;br /&gt;El resto de los grupos pasaba sus días en los cafetines sin mayores novedades. A veces conseguían datos que resultaban falsos. Los bares se  poblaban de gente loca y solitaria que decían cualquier cosa con tal de captar la atención de alguien y sentirse menos sola.&lt;br /&gt;La relación entre la poetisa y el colorado marchaba viento en popa. Al futbolero se lo veía desolado, espiando por los rincones.&lt;br /&gt;El excéntrico petiso de tanto frecuentar los grupos se había enganchado escribiendo poesías, y decían que lo hacía demasiado bien para ser un principiante. Resultó tener un talento especial para las eróticas. Y ya había empezado a practicar recitándoles  a las chicas, que lo miraban embobadas. Algunas hablaban de las cualidades físicas del petiso, y que no todo lo que tenía era de pequeñas dimensiones.&lt;br /&gt;En cuanto a la investigación de los peritos, curiosamente los resultados fueron negativos. Bastante raro teniendo en cuenta que la primera mirada arrojó como resultado un evidente sabotaje. Pero claro, me había olvidado que vivimos en Argentina. &lt;br /&gt;En un momento de arrebato le escribí al inspector Tito Arrostito, de la comisaría sesenta y nueve, una extensa carta sobre Regina, su trágico final, y toda la información que conseguimos en detalle. Jamás me llamaron para indagar sobre los datos que les di. El caso quedó archivado como muerte accidental. Por milagro los teatros siguen abiertos, pero seguro pasaron cosas que nosotros ignoramos.&lt;br /&gt;Los únicos que nos dieron una mano, fueron los de la municipalidad de la ciudad, al permitirnos levantar un busto en memoria de la vedette olvidada, con la cara de Regina y los pechos de la Lobato.  A ellas les hubiese gustado mucho como quedó. La esculpieron un grupo de escultores  amigos de los poetas, que también se solidarizaron con la causa.&lt;br /&gt;En cuanto a la poetisa y el colorado, no se supo más nada de ellos. Quizás se enamoraron,  ella dejó la poesía y él la delincuencia.&lt;br /&gt;El futbolero enamorado,  total y absolutamente destruido, se dedicó al igual que el petiso, a la poesía.&lt;br /&gt;Y yo, todos los meses me ocupo de poner flores en el busto de Regina, sacar los chicles que le pegan en las tetas,  y  alejar a los meones, borrachos y pájaros. &lt;br /&gt;El espíritu de Regina habitará por siempre en la calle Corrientes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-5980992477815930352?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/5980992477815930352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=5980992477815930352&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/5980992477815930352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/5980992477815930352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2008/01/regina-final.html' title='Regina (Final)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-8306186436031640788</id><published>2007-12-27T05:02:00.000-08:00</published><updated>2007-12-27T06:03:06.809-08:00</updated><title type='text'>Regina (segunda parte)</title><content type='html'>De alguna manera ésta intercomunicación entre ambos grupos, generó la búsqueda de datos. Supongo que se unió la intelectualidad de los poetas con la acción de los futboleros, y la mezcla fue explosiva. También se formaron parejas, pero ese es otro tema. Lo concreto es que de ésta fusión, surgieron los nuevos pequeños grupos de investigación. Así lo llamaban.&lt;br /&gt;Andaban por todos partes. Desde el típico bar de la calle Corrientes hasta diversos reductos under de dudosa reputación, y todo los sitios tradicionales. Siempre preparados para la charla hurgadora con cualquiera que se mueva dentro del circuito.&lt;br /&gt;Al poco tiempo, la profunda investigación callejera había dado frutos. Conocieron a uno  apodado “El petiso”, que era acomodador de uno de los teatros codiciados por las corporaciones. Éste personaje pequeño y escurridizo, no sólo conocía a Regina, sino que demostraba un particular interés al hablar de ella. Confieso que eso me molestó al principio;  pero hay que reconocer que es bastante estúpido sentir celos por alguien que ya no está entre los vivos. Lo importante es llegar al esclarecimiento del crimen, por que a esta altura era evidente que no se trataba de un simple accidente.  &lt;br /&gt;El petiso contaba que su tamaño le servía en ocasiones, porque muchos no lo veían  o lo consideraban insignificante. &lt;br /&gt;La gente es bastante despistada; no pensarán que por ser  petiso, además era sordo, ciego y mudo…lo cierto es que nadie veía su diminuta persona, entonces no se cuidaban demasiado a la hora de hablar y se iban de boca. ¡Si ésta boquita hablara!, decía el pequeño pícaro, mientras guiñaba un ojo y después el otro.&lt;br /&gt;El petiso estaba resuelto a colaborar en la resolución del caso y esto fue lo que nos contó: “Esa gente de morondanga se cree que soy invisible, pero se van a joder conmigo… ¡Por ésta, Regina! Dijo besándose el dedo pulgar y mirando hacia arriba… ¡Te lo juro!, agregó. Ellos la mataron,  cuando sabotearon el teatro para que sea clausurado. Yo escuché a unos tipos que hablaban de los tablones del escenario, mientras fingían ser  espectadores. En ese momento me parecieron pavadas, pero cuando se vino abajo el escenario, me acordé de esa conversación… ¿de sus caras?,  poco. Uno de ellos tenía una cicatriz en el labio superior y hablaba raro…medio gangoso, tenía, ¿cómo se llama?, sí, labio leporino, eso mismo; el otro era pelirrojo, bastante alto y algo gordo. No creo que vuelvan, si ya hicieron lo que tenían que hacer… ¿Buscarlos?, si, no tengo problemas.”&lt;br /&gt;El petiso se acomodó entre los grupos que resultaron de la fusión de los poetas y futboleros, y enseguida  se ganó la simpatía de todos. &lt;br /&gt;Un día vinieron excitados con la noticia de que en un bar del bajo, habían visto al pelirrojo. Dos del grupo, entre ellos el petiso que se había hecho reflejos rubios para no ser reconocido, empezaron a frecuentar el bar. La idea era entablar amistad. Fueron muy pacientes. EL colorado a veces iba, otras desaparecía por semanas. El tema era no levantar sospechas y buscar la forma de llegar a él. Para eso necesitaban la oportunidad de demostrarle simpatía, aunque el tipo era bastante caracúlico. Iba dos o tres veces por semana, se sentaba en la misma mesa y bebía media botella de ginebra. Siempre repetía la misma rutina, y nunca se lo vio hablar con alguien. Tomé el lugar del compañero del  petiso, porque no quise perderme detalles. Un día no aguantamos más y decidimos seguirlo, a pesar de saber el riesgo que corríamos si se daba cuenta de nuestra presencia.&lt;br /&gt;El colorado tomó por una calle del bajo.  Caminaba bastante rápido mirando por todos lados, como si nos olfateara. Tuvimos que ser muy cuidadosos y por momentos casi lo perdíamos para no pisarle los talones. Se detuvo en uno de los tantos conventillos desvencijados y entró. Permanecimos un par de horas en la esquina, hasta que salió junto con otro, que el petiso identificó como el gangoso que lo acompañaba ése día en el teatro. ¡Bingo!, dijo entusiasmado.&lt;br /&gt;Por momentos los tipos charlaban, después parecían discutir, pero era imposible poder escuchar algo. Se fueron hasta la esquina y doblaron. Nos apuramos a espiar para ver hacía dónde se dirigían, pero apenas doblamos, unos puños nos dieron en plena cara. El petiso salió disparado unos metros hacia la calle. Yo pude mantener el equilibrio, pero mi nariz empezó a sangrar y a gotear en mi camisa, empapándola. El colorado, muy enojado, nos trató de putos y dijo que si nos enganchaba de nuevo,  nos iba a matar por maricones. Fue una suerte que nos haya confundido con homosexuales, de lo contrario creo que ya estaríamos muertos y contándole nuestras desventuras a Regina. Tendríamos que ser más cuidadosos de ahora en más...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-8306186436031640788?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/8306186436031640788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=8306186436031640788&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/8306186436031640788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/8306186436031640788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/12/regina-segunda-parte.html' title='Regina (segunda parte)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-7951186660761372128</id><published>2007-12-21T15:15:00.000-08:00</published><updated>2007-12-21T15:21:22.296-08:00</updated><title type='text'>Regina (primera parte)</title><content type='html'>Regina  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que Regina murió, cayeron piedras. No es una asociación de ideas muerte-piedras. Sucedió  así. Lo único raro es que fue en simultáneo, como si su muerte fuera una función. Bueno, ella era una mujer de teatro. Una vedette del montón, pero hermosa como pocas; casi como la Lobato.&lt;br /&gt;Regina no era su verdadero nombre. Se puso el del famoso teatro como para invocar el éxito, pero éste nunca le llegó. Ni siquiera con la muerte  pudo salir del anonimato. Pero yo sí estoy dispuesto a contar  su breve paso por éste mundo. &lt;br /&gt;El diario local apenas anunció el incidente,  como la muerte de una bailarina  víctima de la explotación del dueño del teatro. El periódico estaba resuelto a atacar a los productores y dueños, y utilizaron su muerte para eso. Corrió el rumor de  que recibieron mucho dinero para destruir públicamente a los tres mejor ubicados de la calle Corrientes. Los motivos, según chismes que no lo son tanto, tienen que ver con la construcción de fabulosos edificios y un hotel internacional. Los dueños de los teatros no estaban dispuestos a vender ni siquiera el espacio aéreo.  &lt;br /&gt;No tengo pruebas concretas de que la muerte de Regina tenga relación directa con esto. Pero sé, que no soy la única persona que asocia una cosa con otra. Demasiadas casualidades, aunque muchos piensen que esto no es Chicago, ni Las Vegas, como para que opere tanta mafia.&lt;br /&gt;Lo cierto es que Regina se desmoronó junto con una parte del escenario, y se desnucó.&lt;br /&gt;Todo se vio  como en cámara lenta. Su penacho de plumas rosadas quedó sobre una tabla rota, tambaleante y  patético;  como si no se decidiera  a caer con el resto… ¡Su hermosa humanidad!&lt;br /&gt;El elenco, lejos de asomarse para ver que había ocurrido con Regina, escapó despavorido por una de las puerta laterales que daba a los camarines; quizás temían que el resto del escenario cediera y cayera también, o simplemente a nadie le importaba su destino. &lt;br /&gt;No lo pensé, subí por la escalerita del frente y tuve que hacer un poco de equilibrio para llegar hasta el hueco.  &lt;br /&gt;Su cuerpo roto en el subsuelo parecía una muñeca desarticulada. Sólo un hilo de sangre le cruzaba la cara;  preciosa, con los ojos abiertos. &lt;br /&gt;Tenía la extraña pose de una estatua griega, similar a Artemisa o Diana la cazadora; con un brazo flexionado hacia arriba, el otro extendido, y su cara de perfil apuntando hacia el cielo astillado del escenario. El mismo al que subía cada noche llena de sueños y esperanzas de triunfo. &lt;br /&gt;La imagen me conmovió mucho. Me juré que haría algo por ella, lo que sea para saber la verdad.&lt;br /&gt;Se hizo una investigación bastante prolija para determinar las causas del derrumbe del escenario. En principio, las tablas estaban en buen estado, ninguna podrida o rajada. Los peritos se llevaron varias muestras para hacer un examen más minucioso, pero una primera evaluación mostraba en alguna de ellas, un corte lineal muy profundo. Y según lo que ellos habían observado, los cortes fueron realizados con una sierra bastante potente, porque los tablones tenían un grosor de cinco centímetros, para que pudieran aguantar la escenografía. Además contaban con varias columnas y tirantes diez veces más gruesos. Ese escenario estaba diseñado para resistir pesos muy superiores a los que acostumbraba. &lt;br /&gt;El rumor  mafioso de las corporaciones de hoteles y edificios, alcanzó más vuelo con la sospecha del sabotaje. Algunos hasta se atrevían a dar nombres.&lt;br /&gt;Se me ocurrió, en homenaje a Regina, tratar de investigar por las mías. Quizás por mí condición de curioso averigüe más cosas que los mismos investigadores. La gente en general no quiere involucrarse con testimonios, pero le gusta el chusmerío, y entre sus pares no escatiman detalles, que son los mismos chismes que le niegan a la policía.&lt;br /&gt;Fue cuando empecé a frecuentar los bares del centro de la ciudad, sobre todo los más cercanos al teatro. &lt;br /&gt;Nunca fui un tipo sociable, pero era sorprendente la forma en la que cambié mi manera de ser y adopté diferentes personajes. Sólo para acercarme a distintas personas, tanto hombres como mujeres,  estudié y armé estrategias para abordarlos sin ser rebotado. A veces era un seductor, otras el típico amistoso, según se tratara de uno u otro sexo; cambiaba de personalidad, y me hacia más maleable a las circunstancias.&lt;br /&gt;Mi presencia era común en grupos con diversas actividades y profesiones. Estaba el grupo de teatro en “El Faro”, el de poesía en “La Paloma”, los psicólogos se reunían en “El Bahiano”, los futboleros en “Académico”.&lt;br /&gt;Este último grupo, el de los futboleros, era el más proclive a hablar,  pero no sabían nada.  Saqué el tema y  la mayoría dijo haber escuchado rumores, pero no le pusieron demasiada atención. &lt;br /&gt;Terminé  por confesar mi amistad con Regina. Todos  se mostraron muy apenados y se solidarizaron con mi dolor. Por suerte ninguno asoció que mi interés por ellos estaba ligado a una investigación, porque me sentía muy a gusto entre esa gente sencilla y simpática.  &lt;br /&gt;El grupo de las psicólogas era el más jodido. Siempre analizaban cada palabra, qué si Freud, que si Lacan o Pirulo. Cada comentario era pasado por un microscopio;  procesado, desmenuzado…dos por tres me sentía como carne picada. No tardé en renunciar.&lt;br /&gt;El grupo de los poetas, era muy pintoresco. Gente que pasaba  los cuarenta y se había despojado de muchas cosas, sobre todo de prejuicios. La virtud no era el fuerte de ninguno, y eso me gustaba. Yo quería rodearme de gente dispuesta a dar su opinión y contar sin pruritos. Allí tal vez pudiera encontrar algunas respuestas.&lt;br /&gt;Ellos formaban un grupo homogéneo en cuanto a las  ideas y edades.  Me sorprendió que tuvieran un sentido del humor tan marcado y similar, y también que hicieran catarsis con su tendencia irónica, que operaba como un conjuro contra la incipiente tristeza que muchas veces los atormentaba por distintos motivos,  debido a su sensibilidad extrema de la cual hacían un culto a pesar del sarcasmo que manifestaban con devoción.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hallé el momento oportuno,  les conté sobre Regina. Todavía me conmueve tantas muestras de afecto. Algunos lloraron, otros escribieron poemas épicos sobre su muerte trágica, otros simplemente se mostraron tristes y sumidos en sus propios pensamientos. Ninguno permaneció indiferente.&lt;br /&gt;Si bien ellos en general viven en otro mundo, no forman una comunidad cerrada. Me enteré que a veces van al “Académico” y eso me alegró mucho. Claro que no hablaban de fútbol, y mucho menos de poesía; compartían el vino tinto y otras cositas que no vienen al caso...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-7951186660761372128?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/7951186660761372128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=7951186660761372128&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/7951186660761372128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/7951186660761372128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/12/regina-primera-parte.html' title='Regina (primera parte)'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-2226349057432394676</id><published>2007-11-27T17:34:00.000-08:00</published><updated>2007-11-28T04:52:17.938-08:00</updated><title type='text'>La pensión de Toribio, el cruel</title><content type='html'>Como de costumbre nos fuimos con Gretel, a Mar del Plata, sin reservas.&lt;br /&gt;Apenas bajamos del tren, apareció un gordito simpático que nos dijo que tenía lo mejor dentro de lo barato. Como nuestra situación económica era  bastante precaria y no podíamos aspirar ni siquiera a media  estrella, tomamos la tarjeta estropeada que nos ofrecía. &lt;br /&gt;Estaba ubicada apenas a una cuadra de la estación;  y esa zona, en general, era transitada por todo tipo de gente que se encuentra de paso.  No era un  hotel barato, apenas una pensión destartalada. &lt;br /&gt;El tipo nos apuró  con el pago por adelantado, diciéndonos mientras tanto, que no era  por desconfianza, sino una regla de la casa, porque  el dueño estaba cansado de que los turistas se vayan sin pagar. Pronto nos dimos cuenta del verdadero motivo por el cual cobraba por adelantado.&lt;br /&gt;Por el momento nos ocupamos de ubicar a nuestros amigos que paraban en  el centro de Mar del Plata, cerca del casino.  Enseguida armamos salidas nocturnas y también a la playa,  olvidándonos de Toribio y su nido de ratas.&lt;br /&gt;La primera madrugada en la pensión  fue fatal. Nos despertó la música de un charango que sonaba demasiado cercano a nosotras. Nos levantamos como locas, dispuestas a huir de esa música infernal, previa ducha. Pero cuando estaba con el pelo enjabonado, nos quedamos sin agua, y no digo sin agua caliente, sino, sin agua.&lt;br /&gt;Salí  como estaba, con el pelo lleno de champú, tanteando las paredes. Hasta que me encontré con un chico que me guió hasta un patio y me ayudó a enjuagarme. Sacaba agua de un tanque oxidado.&lt;br /&gt;-Mi nombre es Adrián, me dijo.&lt;br /&gt;-Adriana, le contesté.&lt;br /&gt;Me miró como si le estuviera tomando el pelo, pero luego soltó una risita cómplice.  Me di cuenta que no era un lindo escenario para el romance, y que además le faltaban varios dientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Gretel nos sentíamos  observadas. Parecía que todos en la pensión estaban pendientes de nuestras salidas, entradas, comidas y ni hablar de nuestra ropa. Así fue cuando nos dimos cuenta que no había mujeres. Sólo hombres.  Bueno, de  alguna  manera teníamos  que  llamar  a esos exponentes del sexo masculino.&lt;br /&gt;La comida que habíamos dejado en la heladera desapareció. Luego cuando quiero quejarme con Toribio, que era el encargado de la pensión, nos damos cuenta que dormía en la cocina con vista al baño. Podíamos ver su voluminoso vientre subir y bajar con la respiración. Abrimos la heladera y le sacamos la bebida, después de todo nos habían robado los huevos duros y las berenjenas, que ya estaban agrias por cierto.  Al observar la barriga de Toribio, no  quedaban dudas de quién se había comido nuestra cena.  Tendríamos que jugar  el mismo juego.&lt;br /&gt;Toribio,  preocupado en  vigilar  nuestros movimientos, no se ocupaba de nada. Todo se veía sucio y era  imposible usar el baño. Nos quiso cargar un día más en la cuenta, pero yo no se lo permití. Le advertí que estaba abusando de nuestra buena fe y que tal vez no  tenía sus papeles en regla, ni habilitación, etc.. &lt;br /&gt;Desde ese momento empezamos a sentirnos realmente perseguidas por él y por todos sus inquilinos. Se me ocurrió que podían entrar de noche a la habitación, para luego violarnos y matarnos. Gretel me miró y me dijo que estaba totalmente loca,  que deje de mirar programas bizarros que me dejan la cabeza hecha mierda. &lt;br /&gt;Lo cierto es que aquella noche corrimos las camas contra la puerta, para no recibir visitas inesperadas;  de todos modos no pudimos pegar un ojo. &lt;br /&gt;Decidimos salir, ya que el insomnio nos destrozaba los nervios. &lt;br /&gt;En el pasillo estaban todos alineados, cada uno en lo suyo; alguno que otro leía,  otros comían, hasta había uno haciendo crucigramas. Esto no tendría nada de malo, salvo por el detalle de que eran las tres de la madrugada de un día de semana.  &lt;br /&gt;No podía dejar de pensar en los noticieros amarillistas llenos de historias sórdidas de chicas asesinadas. Casualmente hacía unas semanas en la ruta dos, habían desaparecido dos mochileras que hacían dedo.  Algunos testigos dijeron que subieron a un camión de esa empresa muy importante de cerámicos y ladrillos. A las pocas horas aparecieron en un campo, desnudas y mutiladas, los forenses estaban haciendo las pericias necesarias para confirmar la posible  violación. &lt;br /&gt;Un escalofrió me recorrió la espalda.&lt;br /&gt;No se si era casual el camión de la misma empresa de cerámicos, estacionado en la cuadra. No quise preguntar nada al respecto, por temor a que alguno de la pensión fuera camionero de esa fábrica.&lt;br /&gt;— Nena, dejate de joder con esas historias de terror —dijo Gretel —Como te gustan esas noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos caminando entre los inquilinos, bajo la mirada escrutadora de Toribio. Nunca un pasillo me pareció más largo y oscuro.&lt;br /&gt;—Que se diviertan  —dijo, mientras sonreía, mostrando una hilera desaliñada de dientes amarillos y terminados en punta. Igualitos a los del payaso asesino de “It” &lt;br /&gt; Aceleré los pocos metros que quedaban hasta la calle; rogando que la puerta no se encontrara cerrada con llave. Parece mentira, pero estaba cerrada con llave. Nos quedamos las dos petrificadas, de espaldas  a Toribio y su gente. Hasta que una mano regordeta y peluda se metió entre nosotras, sin tocarnos y metió la llave en la cerradura.&lt;br /&gt;—Siempre hay que llavear, uno nunca sabe quién puede entrar… ¡Cuídense!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos disparadas y con la idea de no volver nunca más a ese lugar infernal, madriguera de delincuentes. &lt;br /&gt;Lo único que no habíamos tenido en cuenta, era la ropa y nuestros efectos personales en general;  no los podíamos llevar con nosotras para todos lados.&lt;br /&gt;Apenas comentamos lo que nos había pasado en la pensión, todos se rieron, pero luego  dijeron que  era conveniente no volver.&lt;br /&gt;—Ah, no, yo no voy a dejar la ropa y mis maquillajes –dijo Gretel a los gritos.&lt;br /&gt;— ¿Y qué se te ocurre boluda? —le dije histérica.&lt;br /&gt;— No sé, pensá en algo, ¿vos no sos el cerebro maquiavélico del grupo?&lt;br /&gt;— ¡Ya sé!, nos vamos todos juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos en patota. El camión de la empresa de cerámicos seguía estacionado en la misma cuadra.&lt;br /&gt;—Te lo dije, el asesino de la ruta dos vive en la pensión, ¡Nos quieren achurar!&lt;br /&gt;Quise abrir la puerta, estaba cerrada. &lt;br /&gt;Toribio debe estar ocultando algo, ¿Qué le pueden robar a esos pelados? Si están tan hambrientos que se comieron las berenjenas agrias.&lt;br /&gt;Me quedé pegada al timbre, hasta que el gordo todo transpirado nos vino a abrir la puerta y soltó al descuido una disculpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Chicas, estoy arreglando un caño roto —dijo agitado— Pasen…&lt;br /&gt;Entramos tan rápido que se quedó con la palabra en la boca. Nos siguió hasta la habitación y se  apoyó en el marco de la puerta.&lt;br /&gt;— ¡Atrás! le grité.&lt;br /&gt;Toribio,  sorprendido por el grito, dio un paso hacia atrás con tanta mala suerte,  que se dobló el tobillo y cayó pesadamente sobre un mueble de mimbre;  destruido bajo la mole de  doscientos kilos.  Los inquilinos vinieron rápido a socorrer al gordo. Nosotras aprovechamos para huir.&lt;br /&gt;Gretel les dijo desafiante, que si se les ocurría seguirnos, iban todos presos porque la policía estaba alertada. Se quedaron mirándonos con la boca abierta. Sin comprender.&lt;br /&gt;Los chicos estaban afuera haciendo guardia. Y mientras cargábamos los bolsos, escuchamos el ruido estridente de un motor al arrancar. Era el camión. De la  casa vecina salía una anciana que  le alcanzaba un mate al camionero, y éste se despedía agitando la mano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ahora que lo miro bien, no es el camión del asesino de la ruta…éste es  de la competencia…Son parecidos ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos todos pensando en el pobre Toribio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-2226349057432394676?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/2226349057432394676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=2226349057432394676&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2226349057432394676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2226349057432394676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/11/la-pensin-de-toribio-el-cruel.html' title='La pensión de Toribio, el cruel'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-4717021690871425412</id><published>2007-11-07T03:30:00.000-08:00</published><updated>2007-11-07T03:42:01.566-08:00</updated><title type='text'>Monólogo travieso</title><content type='html'>Ya empecé el día para la mierda…la perra inmunda de la Jacky se cree que es la Kennedy, ¡ja!, que no me haga reír la yegua esa…no es más que una travesti* patética… ¡huy! Por invocarla se me rompió una uña…con lo que valen las esculpidas. Por qué será que me cuesta tanto dormir de día, ¿será la edad?, antes dormía parada o tirada en cualquier rincón, y ahora que tengo este colchón no puedo. Sin duda es la edad, hasta las siliconas se me caen. y eso que el proveedor de las lolas* dijo que me acompañarían intactas a la tumba;  como dos obeliscos, dijo, y me convenció... si todo el mundo le miente a las mujeres, nosotras que lo somos por opción, estamos perdidas.  Después de todo, ¿para que quiero que me duren toda la vida?, si en unos años nadie me las va a querer tocar. Cuando sea una travesti triste y vieja como la Jacky…Si, pero esa además de triste y vieja, está bastante gorda y se le da por la bebida y el porro…Pensándolo bien, es digna de lástima la pobre,  ¡tan decadente!... ¡huy! En unos años yo voy a estar igual…&lt;br /&gt;¿Quién golpea la puerta a esta hora? ¿Qué querés nene? Sos un poco precoz vos… ¿Qué edad tenés? ¿Qué? ¡Cinco pesos! ¡Tomatelás pendejito!...anda a tomar la leche, maricón…Pero qué se piensan estos pibes, que una ejerce el oficio por gusto o  para hacer caridad, si quieren traviesas* que paguen…con lo que me costó llegar a ser lo que soy. Todavía no se me borra la cara del viejo cuando me vio vestida de mujer;  yo tenía apenas ocho años y quería tener las trenzas de Andrea Del Boca*, entonces destejí un pulóver de la vieja y con la lana las hice…quedaron hermosas, aunque el verde se veía raro para unas trenzas, pero yo estaba tan contenta con el vestido de mi hermanita y las hermosas trenzas verdes. El viejo me metió una piña y las hizo volar. Mamá no pudo evitar que me baje las dos paletas que recién estrenaba…cada vez que me miro al espejo y sonrío, me acuerdo de los golpes…dos dientes postizos las reemplazaron, pero no es lo mismo, a veces se me caen y me los tengo que pegar con la gotita*…igual, la mayoría de mis clientes tampoco tiene tantos, ¡quien se va a fijar!...Es duro ser trava en este país.  La familia no te acepta, la policía se abusa y te saca todo lo que ganas, algunos resentidos te pegan e incluso te matan, ni hablar de conseguir un trabajo decente…eso es totalmente imposible. Incluso nuestros clientes que son padres, miembros de la iglesia, de las familias más tradicionales que existen en nuestro país, son los que más nos discriminan y marginan, pero en la primera de cambio nos levantan en la calle o nos tocan  timbre. Esta es la sociedad de mierda en la que vivimos. Los tipos que buscan traviesas no se reconocen como homosexuales, quieren tu trasero, pero te acarician el de adelante…Yo siempre fui mujer, digo, la imagen que me reflejaba el espejo, nunca fue real para mí…con los ojos cerrados siempre me vi mujer…tan mujer como cualquiera, y más también, porque me jugué por el hombre que amé. Así me fue. Después de bancarlo durante años, terminó dejándome por una trava* más joven, que recién empezaba en el oficio… pero ninguno puede decir que no soy una hembra con todas las de la ley… ¿Otra vez la puerta?…espero que no sea el padre de las trillizas… ¡Que vicioso!, y pensar que da catequesis a dos cuadras de acá…Bueno, mientras pague… ¡ya voy muñeco!   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Travesti; travestido, hombre vestido de mujer.&lt;br /&gt;*Trava, traviesa, otras formas de llamar al travestido en Argentina.&lt;br /&gt;*Lolas;  pechos, busto&lt;br /&gt;*Andrea Del Boca, actriz argentina, considerada una niña prodigio, trabaja en cine y TV desde los dos años.&lt;br /&gt;*Gotita, pegamento instantáneo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-4717021690871425412?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/4717021690871425412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=4717021690871425412&amp;isPopup=true' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/4717021690871425412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/4717021690871425412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/11/monlogo-travieso.html' title='Monólogo travieso'/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-2984745176103423406</id><published>2007-08-23T13:51:00.000-07:00</published><updated>2007-08-23T13:57:50.304-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Las pesadas de la danza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los fines de semana, durante la temporada de verano,  repetía la misma rutina. Tomaba el tren desde Constitución a Mar del Plata;  a veces solo,  otras acompañado por  algún amigo.&lt;br /&gt;Después de un tiempo, como estaban acostumbrados a vernos en el andén, encontramos la forma de no sacar pasajes;   por supuesto habíamos armado una estrategia.  Llegábamos  a última hora, cuando el tren estaba por salir; entonces corríamos hasta el vagón agitando un boleto falso que jamás revisaban, porque como dije antes, estaban acostumbrados a vernos y nunca hubo problemas. Cuando venía el guarda lo arreglábamos con algún dinero y asunto terminado. Con el tiempo, no hizo falta. &lt;br /&gt;Un día, después de una falla mecánica, quedamos varados en un pueblito durante cuatro horas. Salimos a caminar para conocer y estirar las piernas. A los diez minutos, ya habíamos recorrido todo. Hacía mucho calor, alrededor de 33º, y la humedad era aplastante, entonces buscamos un Bar o algo parecido en ese pueblo de cuatro manzanas. Lo encontramos en la esquina, por supuesto, como en todo los pueblos de este país; en frente estaba la plaza, cruzando, la iglesia, la comisaría  y la escuela. Resultaba más que obvio que ese era el único bar.&lt;br /&gt;El guarda, sentado en una de las dos mesas del lugar, nos vio y agitó la gorra. Ese día yo había viajado solo con Fatiga, un eximio conocedor de bebidas blancas. Nos quedamos en la misma mesa con el guarda, que ya se lo veía un tando colorado y no precisamente por el calor externo, sino por el fuego sagrado de los brebajes con graduaciones no inferiores a los 90º. Nos tomamos hasta la humedad del ambiente. Yo, solamente cerveza, el guarda y Fatiga, ginebra. Después escuchamos la sirena del tren y salimos casi corriendo, no sin antes pagar la cuenta;  gesto que, por la incipiente borrachera,  produjo un exagerado agradecimiento de parte del guarda.&lt;br /&gt;Desde ese día, dejamos de pagarle y, como si fuera poco, empezó a reservarnos asientos no vendidos. Nos salió redondo.&lt;br /&gt;Desde que subimos  hasta que bajamos, Fatiga durmió por los efectos de la ginebra;  al guarda lo vi cada tanto caminando tambaleante.  Resultaba poco creíble que fuera por los movimientos del tren. &lt;br /&gt;Mi aburrimiento no duró mucho, porque mientras me tomaba unos mates, sentí una mirada penetrante que provenía del asiento paralelo al mío. &lt;br /&gt;Me topé con unos ojos verdes que daban vértigo. Se me ocurrió convidarle mate, y así comenzamos la charla. Me dijo que viajaba a Mardel y que allí se encontraría con unas amigas, con quienes había  formado una banda: “Las pesadas de la danza”. Luego me mostró el vestido que iba a lucir su amiga, una tal Crisha,  en la presentación. Sacó de un pequeño bolso, la diminuta prenda que era de una sola pieza, como un tubo elastizado en capas;  la primera de una tela satinada color natural, la segunda, me dejó con la boca abierta;  se trataba de hojas unidas que formaban una especie de red o tejido, las hojas eran de marihuana, y la tercer capa era de tela transparente que dejaba ver la red de hojas perfectamente.&lt;br /&gt;Le dije que me parecía bonito y muy original. Entonces ella me invitó a que fuera con mis amigos, esa misma noche  al Torreón. Le pregunté qué tipo de música hacían, respondió que era una sorpresa.&lt;br /&gt;El Torreón estaba colmado de gente.  El ambiente que se había formado me parecía similar al de los bailes de la facultad de medicina;  jóvenes  muy formales y con cara de aburridos. La mayoría de los presentes tarareaba las canciones de Roque Narvaja y Sergio Denis. Cuando mis amigos y yo empezábamos a dormirnos, aparecieron en el escenario y cada una se acomodó con su instrumento.&lt;br /&gt;Se escuchaban algunas risitas sofocadas, y otras estridentes al ver el atuendo de las chicas; Crisha tenía el vestidito que vi en el tren, la chica que había conocido y que se había presentado como Dulula, estaba vestida como  Cervantes, y la otra parecía muy formal con un vestido negro, hasta que se dio vuelta y el  murmullo fué generalizado. El vestido que parecía formal, de espalda  estaba sostenido por varias tiras horizontales en todo su largo; el detalle es que no llevaba ropa interior, por lo tanto de atrás lucía desnuda, sólo cubierta por esas tiras de aproximados dos centímetros de ancho y a una distancia de veinte, entre una y otra. Nos dolía el estómago de tanto reírnos, pero no eran muchos los que nos acompañaban.&lt;br /&gt;Al rato, afinaron los instrumentos, con movimientos teatrales, exagerados, hasta incluso Crisha moduló la voz, haciendo ejercicios para calentar la garganta,  y arrancaron con una música tipo ranchera, que decía: “Vamos a cantar esta ranchera…con el pene afuera…con el pene afuera…mire señora, cuide a su hija, porque le gusta mucho…” Antes de agregar a la letra el sinónimo más vulgar de la palabra pene, habían aparecido los organizadores del evento, y dieron por terminada la presentación de “Las pesadas de la danza”&lt;br /&gt;Salimos llorando de tanto reírnos. Las ayudamos a cargar los instrumentos; ellas, lejos de estar ofendidas, estaban muy contentas con la repercusión que tenía la banda a lo largo de toda la costa Atlántica. No entendíamos nada, hasta que Crisha nos explicó  que ese era el objetivo que buscaban: La reacción,   y  que  se llevaban  una  experiencia  muy enriquecedora a nivel social.&lt;br /&gt;Nos despedimos con la promesa de encontrarnos en Buenos Aires. &lt;br /&gt;El destino quiso que la promesa se cumpliera muchos años después: Estaba en un bar de la calle Corrientes, cuando vi a Crisha en una mesa cercana a la mía. Enseguida  me reconoció y,  apuntándome con un dedo casi esquelético, me dijo que yo era un testigo de “las pesadas de la danza” &lt;br /&gt;Me contó que estaba escribiendo un libro sobre su vida, con reportajes, fotos, y que quería que participe dando testimonio de la locura de esa época. No la vi bien, daba el aspecto de una mujer con alguna enfermedad Terminal, muy delgada.&lt;br /&gt;Sentí pena y ternura por ella,  tan loca e infantil. Luego me enteré que  fue la esposa de un músico vernáculo muy famoso, ya fallecido&lt;br /&gt;Nuevamente al despedirnos, prometimos reunirnos por el tema del libro. Esta vez, el destino se olvidó de hacernos cumplir  la promesa.  &lt;br /&gt;Lo leí un día en un pequeño anuncio que hacía referencia al aniversario de la muerte del mítico  músico de rock  y al reciente deceso de Crisha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-2984745176103423406?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/2984745176103423406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=2984745176103423406&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2984745176103423406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2984745176103423406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/08/las-pesadas-de-la-danza-todos-los-fines.html' title=''/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3397972873596217386.post-2284154533247518924</id><published>2007-08-05T09:22:00.000-07:00</published><updated>2007-08-15T08:54:38.226-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Lila y la troupe(Desventuras de un viaje en tren)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La troupe había conseguido departamento en Mar del Plata;  más precisamente en el centro de las luminarias. Escaseaba el dinero, pero sobraba alegría;  eso de pernoctar de boliche en boliche llevando nuestra personalidad y  estilo, no dejaba mucho efectivo para repartir. Hechas las valijas, se armó el listado de aportes, y a grandes rasgos se calculó cuanto resistiría esa suma. No era mucho.&lt;br /&gt;Quedó claro, que debíamos  aceptar cualquier invitación a comer o sugerirla nosotros.&lt;br /&gt;Viajamos en tren. No era común  movilizarnos  juntos, porque en general nos encontrábamos en algún lugar de la ciudad, donde pasábamos desapercibidos; la fauna de esos lugares era exótica y abundante. Nadie se destacaba.&lt;br /&gt;Estando juntos, las largas horas de viaje se hacían cortas. La gente nos miraba con curiosidad, y algunos se atrevían a preguntar en que obra participaría el grupo. ¿Obra? Uno de los mellizos, el más gay, le contestó que nosotros éramos la obra,  que no la representamos, que dejamos de ser personas para convertirnos en personajes. El otro,  menos gay,  empezó a reírse como un loco, e inmediatamente se puso serio.&lt;br /&gt;La mujer de la pregunta, nos miró asustada. Supongo que ahora pensaba que nos fugamos  de algún  neurosiquiatrico.&lt;br /&gt;Berka, con su mejor sonrisa estilo  Niní,  le dijo: “vea joven, no son peligrosos, estúpidos sí, al ser  mellizos tienen medio cerebro cada uno, pero son inofensivos” Al rato se armó el revuelo;  la mujer vino con el guarda  y  un  policía.  El policía  miró  a  Berka  de  arriba  abajo: Un andrógino con una especie de chaqueta fucsia hasta los tobillos, sombrero de copa y demasiado maquillaje. Eso fue lo que vio. Luego siguió con los mellizos, Álan y Leny, que tenían pantalones y camperas de cuero sobre el torso desnudo, pelo largo; ellos siempre llamaban la atención por ser  altos, delgados y hermosos, como Adonis. &lt;br /&gt;Para tratar de calmar las aguas, Pancho y Sig se pusieron delante de ellos,  porque  si hablaban,  terminaríamos bajando en la próxima estación, o durmiendo toda  la noche en la comisaría. Así que los apartaron  con delicadeza para que no armaran escándalo, y encararon  la conversación con el policía. Entonces Pancho, impostando la voz, le empezó a decir que fue un mal entendido, una bromita de los chicos, pero no pudo sostener el timbre de voz y se le aflautó, esto provocó la risa de todos en el tren, incluso la de él mismo. El policía también se rió y dio por terminado el asunto.&lt;br /&gt;Pero las cosas no terminaron. El pasaje no estaba acostumbrado a viajar con gente tan singular.  Julia,  que según el documento se llamaba &lt;br /&gt;Pablo Daniel, de  aburrida,  puso  música  en  el  pasa cassettes.&lt;br /&gt;Se trataba de un cantante  llamado Pete Burns;  podría decirse que era  hijo de Alguno de los hermanitos fotocopia  y Julia, por el parecido físico. El cantante era el  objeto de admiración de  la troupe, por eso cuando lo escuchaban, enloquecían. Entonces comenzaron  a  bailar  imitando los pasos de Burns, moviendo las caderas y  brazos al son del ritmo, con gestos exagerados de provocación.  Álan y Leny  sacaban la lengua, exhibiendo sus argollas, prendidas de la punta. Berka, caminaba entre los pasajeros contoneándose  y haciendo vogue.&lt;br /&gt;Toda esta locura ocurría frente a la mirada incrédula y azorada de la gente mayor, que no sabían  si optar por el enojo o el susto. Entonces empezó el desastre.&lt;br /&gt;De entre los pasajeros salió un morocho inmenso, con enormes dedos &lt;br /&gt;que parecían caños, y que aparentaba estar un poquito bebido,  dijo las palabras mágicas: “Putos, porque no bailan con ésta…” mientras hacía un gesto obsceno con el dedo-caño.&lt;br /&gt;Julia paró la música. Berka lo miró de arriba abajo con desprecio. Pancho le movió el trasero de espaldas. Sig, empezó con esa risita histérica de mariquita. Lo peor fueron los mellizos, que se le pararon en jarras haciéndose los matones, tipo heavy metal,  con sus ropas de cuero.&lt;br /&gt;El morocho se acercó más y empezó a reírse. Toda la troupe sabía que el desastre era inminente, y que dada la procacidad de los hermanos, no había  forma de pararlos. &lt;br /&gt;En ese momento, yo Lila, la única de la troupe con apariencia normal, decidí intervenir.  Se me ocurrió decirle que los chicos eran artistas, y que a veces se excedían un poco, pero que no era para generar violencia, etc., etc. Todavía nos quedaban un par de horas de viaje y quería evitar los problemas.&lt;br /&gt;El morocho me observó, y centro la mirada en mis genitales: ¿vos también sos puto? Me preguntó sin esperar respuesta. Luego, sin que pudiera evitarlo, puso  su manota en mi entrepierna  y apretó con fuerza. Mientras que yo gritaba por el dolor y la indignación,  los mellizos y  berka  se tiraron sobre él, haciendo que la mole oscura cayera pesadamente sobre el limitado espació del pasillo corredor. En la caída golpeó a una anciana en la cabeza, y a un muchacho que se encontraba  anonadado  por  la escena. La vieja se desmayó, pero en ese momento no lo sabíamos, y Sig empezó a gritar que la habíamos asesinado. ¡Asesinos! Gritaba histérica. Julia le metió un trapo en la boca, porque con el cachetazo no bastaba.&lt;br /&gt;Durante un momento, o siglos, el vagón se había convertido en un infierno de gritos, brazos y piernas. Otros pasajeros, más osados, trataron de sacar a Álan y Leny  de encima del morocho, pero estaban fuera de control, y no había forma de pararlos. EL revoleo de  piñas por todos lados, era incesante,  sin importar a quien golpeaban, incluso  entre ellos mismos.&lt;br /&gt;Uno de los mellizos se tragó el aro de la lengua, el otro un diente. El policía, que acababa de regresar alertado por los gritos, se agarraba la cabeza;  el morocho, con las greñas revueltas, empezó a insultarlo&lt;br /&gt;mientras cantaba una canción de Village People : “macho, macho man…”&lt;br /&gt;La escena era surrealista, como  de una película de Almodóvar.&lt;br /&gt;Finalmente terminamos en la comisaría del pueblo siguiente, todos amontonados en la misma celda, sin distinción de sexo, aunque no existía duda que éramos del mismo.&lt;br /&gt;¡Que celda infame! Dijo Julia amargada. Y yo, que tenía el grabador, apreté play y mientras Burns cantaba: “You spin me round, round…”&lt;br /&gt;Nos levantamos todos y empezamos a bailar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3397972873596217386-2284154533247518924?l=otrahijadelalagrima.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/feeds/2284154533247518924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3397972873596217386&amp;postID=2284154533247518924&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2284154533247518924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3397972873596217386/posts/default/2284154533247518924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://otrahijadelalagrima.blogspot.com/2007/08/lila-y-la-troupedesventuras-de-un-viaje.html' title=''/><author><name>©Claudia Isabel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07226118727091110690</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_E2gLn4ONy98/S48gcc9JyFI/AAAAAAAABeA/E9pQxPXNywM/S220/Brasil+2010+368.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
